Granja Natalia, descubriendo la mejor gastronomía de Galipán

By Brida - 07 septiembre

Este año, Emil y yo decidimos celebrar nuestro cuarto aniversario de novios en Galipán.  

Nuestro plan era conocer un buen restaurante y dormir en una posada nueva para nosotros.

Así que reservamos en Granja Natalia, un acogedor recinto pintado de colores y flores, con aroma a eucalipto y una de las vistas más privilegiadas de Galipán, rodeado del imponente verdor del Ávila, a un lado el Picacho y al fondo, una franja de nubes que acaricia sutilmente al Mar Caribe.


Vista del restaurante
Con más de catorce años en la movida gastronómica de Galipán, su chef y propietario Ángel Sánchez emprendió esta propuesta evocando las memorias de su bisabuela quien hace unas cuantas décadas criaba pollos y cochinos en este terruño.

Y aunque sólo eramos dos humildes comensales enamorados, aquella tarde de viernes nos recibió todo el personal con una gran sonrisa y la mejor disposición para hacernos sentir en casa.  Leo Castillo nos deleitó con sus suaves notas de guitarra, y si van un sábado o domingo podrán escuchar canciones brasileras interpretadas por María Alejandra Gruber, la esposa de Ángel.


El guitarrista y el chef
Soila, nuestra anfitriona, nos ofreció un par de bebidas mientras nuestra botella de Asti Batasiolo con su espuma blanca, fina y persistente y su sabor aromático delicadamente dulce, se enfriaba para brindar por la vida, el amor y degustar un almuerzo inolvidable.

El abrebocas era un Rillette de cerdo con cebolla caramelizada sobre brocón y mostaza de la casa por el distinguido cocinero francés, Alain Letort.


Rillete de cerdo
Para picar, Emil pidió un Wanton de pato en reducción de tamarindo y yo, un Crocante de queso que venía con una una mermelada de guayaba y una miel de papelón y rocoto.


Wanton de pato
Crocantes de queso
De entrada, yo pedí la emblemática Sopa Natalia, que es una crema espesa de tomates del huerto, rueditas de zanahoria, julianas de cebolla y ajo, coronada con crema de leche y almendras fileteadas tostaditas.  Emil pidió la Ensalada Thai, con langostinos crocantes tempurizados en coco rallado.


Ensalada Thai
Sopa Natalia
De principal, Emil pidió un Filete de Pargo al estilo Bouillabaisse.  Era la primera vez que probábamos una sopa así, con tanto sabor, acompañada de pan tostado y la tradicional “rouille”.  Cuenta la historia que los pescadores preparaban esta sencilla sopa con el pescado que no pudieron vender en el día.  Hoy, "la olla provenzal de pescado" es el plato más representativo de Marsella, una de las capitales de la gastronomía francesa.


Filete de Pargo al estilo Bouillabaisse
Yo pedí los Dados de Salmón, con tomaticos cherry del huerto, aguacate, finas tiras de ají margariteño, casi picante sin llegar a serlo y unas tajadas de plátano verde.


Dados de salmón a la margariteña
Las opciones de postre eran todas irresistibles.  Yo pedí la Tarta Tatín de mango, que es una variante de la clásica tarta invertida francesa, uno de los mejores postres que he probado en mi vida, calientito, el mango estaba glorioso y venía acompañado con una porción de helado de mantecado.


Tarta Tatín de mango
Emil pidió la Crepe de cambur titiaro con salsa caliente de chocolate y helado de mantecado.  Otro descubrimiento para mi, el cambur titiaro; llamado así por su pequeño tamaño, es el cambur venezolano más dulce de todos, proviene de Barlovento y tiene un sabor intenso.


Crepe de cambur titiaro
Para mejorar la digestión, nada mejor que un sublime licor de menta hecho en casa, a las rocas y súper dulce.


Licor de menta de la casa
Sin duda, nuestra mejor opción para degustar una buena comida, enamorarnos una vez más con el romanticismo de la montaña y dirigirnos con placidez a nuestra posada en San Antonio de Galipán.

¿La cuenta? Casi 5000 Bs.  Tienen un recargo de 10% si pagan con tarjeta de crédito.  Lo recomiendo con los ojos cerrados para una ocasión muy especial.

¿Los chefs? Tan simpáticos como para tomarse una foto conmigo y para mi sorpresa, hasta elogiar mi blog.


La bloggera y los chefs
Es importante reservar con anticipación a través de los siguientes números telefónicos: 04163082800, 04142723005 y 02128315132 y coordinar el transporte desde el Hotel Ávila. A nosotros nos llevó el Sr. Julio Mejías, su número 04167149832 y el costo del traslado ida y vuelta es de 800 Bs (Agosto 2014).

El cuento de la posada y el día después, en la próxima entrada del blog.

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