La despedida clandestina de Emil en La Isabela

By Brida - 11 octubre

La Isabela tiene rato como el restaurante #1 de Caracas según TripAdvisor y aunque sólo tiene setenta y cuatro reseñas, sesenta y ocho lo han calificado como "excelente".

Buscando en Internet, me topé con el fantástico blog de Tonia Rius que entre su lista selecta de trece países tiene un espacio para Venezuela y justamente un capítulo sobre el "Antirestaurante" La Isabela y lo llama así porque no hay carta ni bebidas.

La Isabela es un comedor "clandestino" que sólo abre cuando su propietario y cocinero Eduardo Moreno reúne un grupo de 16 o más personas, ofrece un menú dirigido y lo comparte semanalmente por mensajes de texto y correo electrónico a aquellas personas que lo contacten y formen parte de su distinguida lista de distribución.  La reserva se confirma vía SMS y es en ese momento cuando Eduardo envía la dirección exacta de esta bellísima casa ubicada en Los Chorros.

Los ingredientes empleados por Eduardo son por lo general exquisiteces que trae de diversos lugares del mundo y el precio del menú es de 50 USD por persona, sin incluir bebidas de ningún tipo ni el servicio.  No se cobra el descorche y tienen valet parking.

Sabíamos que excedía nuestro presupuesto, pero era una ocasión especial, la despedida de Emil.  Lo que nos terminó de convencer fue el menú, tan pronto lo leímos por correo decidimos concretar la reserva y vivir esta experiencia gastronómica.

Nos tocó degustar lo que Eduardo describió en el asunto de su correo como "el mejor menú en lo que va de año".  Copio y pego textual:

"ABREBOCAS
-Coquille Saint Jacques gratinadas con queso Comté de 36 meses en cucharita

Coquille Saint Jacques
-Steak tartar a la italiana (tradicional tártaro con parmersano Regiano) sobre galleta
Steak tartar a la italiana
-Quiche Lorraine todavía caliente y con mucho queso y tocino para compartir 
Quiche Lorraine
-Pissaladière con verduras: cebollas confitadas, tomates cherry, pimentón , confit de ajo porro y hierbas
Pissaladière con verduras

Y PARA EMPEZAR A COMER
-Sopa fría de melón francés, crema agria, huevas , ciboulette y vinagre balsámico de frambuesa 
Sopa fría de melón francés
-Nuestro fábuloso pan brioche, masa hecha por el maestro panadero Saúl Colunga 'FRANCA' con una harina de contrabando como siempre, que sale recién horneada y echando humo con mantequilla para que la untes


Pan Brioche
-Ensalada tibia de lentejas de Puy con detalles de pato confit, zanahorias glasé y encima pâté de foie gras de Oca y aceite de trufa
Lentejas de Puy con detalles de pato confit
-Lechón al horno sobre confitura de manzanas y semillas de mostaza 
Lechón al horno sobre confitura de manzanas
-Chateaubriand con mini frites con pimienta japonesa sobre una paila caliente y todo bañado con salsa Bernaise
Chateaubriand con mini frites

LO MEJOR PARA COMPARTIR

-Mil hojas caramelizada rellena de fresas frescas, crema pastelera con Gran Marnier, crema batida y macadamia crujiente, aparte ustedes pueden bañarla con salsa de chocolate  o mantequilla salada o ambas"
Mil hojas caramelizada rellena de fresas frescas

Emil quedó fascinado con todos los platos.  Mis favoritos fueron el quiche que estaba mundial, la pizza de verduras de muerte lenta, el pan brioche humeante y suavecito (de hecho nos lo comimos tan rápido que nos trajo una segunda porción) y el Chateaubriand con sus papitas crocantes y salsa Bernaise.

El servicio fue sobrio, Eduardo pasaba mesa por mesa comentando los platos y cómo debían disfrutarse.  Estaba muy pendiente de todos los detalles.

El ambiente bien exclusivo, cada quien con sus botellas de whisky y vino.  Nosotros degustamos estos diez platos en maridaje con nuestro vino favorito el Asti Batasiolo, inolvidable, con su espuma blanca, fina y persistente añadió perfección a nuestra velada.

Me gustó que sirvieran los abrebocas en la terraza bajo la luz de la luna y para los principales nos trasladaron al impetuoso salón, con florecitas de colores recién cortadas, velas, mesas vintage y sillas de diseñador.

La mayoría de las fotos son cortesía del Instagram de Eduardo, ya que según él "una foto dice más que mil palabras" y me quedé sin batería (con la luz tan baja y sin flash se me complicó la cosa después de la segunda foto).

¿Volvería? Cuando gane en USD y quiera celebrar una ocasión muy pero muy especial.

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