Dos imperdibles en Chacao: La Trufa & Da Gaby y Tony

By Brida - 01 junio

Hoy conocí dos sitios a los que quería ir desde hace mucho tiempo.

Aprovechando la visita de mi mamá y luego de dos intentos fallidos, llegamos tipo 11:30 am a la Pastelería La Trufa ubicada en la Avenida Mohedano con Calle Urdaneta frente al Mercado de Chacao.  Más temprano habíamos recorrido el centro de Caracas; dimos una vuelta por la Catedral, la Plaza Bolívar, la Plaza El Venezolano y descubrimos un par de tienditas interesantes en los alrededores.  Calculamos el tiempo justo para llegar a esa hora a la pastelería, porque ayer (en el segundo intento fallido) una persona que trabaja allí nos dijo que sacaban sólo 60 colas de langosta rellenas de "Nutella" a partir de las 11 am y que ya a la 1 pm estaban todas vendidas.

A la tercera va la vencida.  En efecto, las pudimos probar.  Allí estaban en una bandeja al lado de la caja cubiertas de papel celofán.  Cuestan 55 Bs cada una, son crocantes y tostaditas por fuera, aunque pueden empalagar y vienen rellenas de un chocolate con avellanas parecido a la Nutella (o Nutella mezclada con algo más, pero sabe diferente).


Cola de langosta de Nutella

Aparte de las famosas colas de langosta, también tienen una amplia variedad de dulces pequeños y grandes, pastelitos, tartas y puedes hacer tu pedido por encargo.  Sirven cafecitos y tienen bebidas frías.  Me gustó el lugar, fue fundado por españoles y se ve que tiene toda la vida allí.  El dato importante, no abren los domingos.

Luego de ir al Mercado y ya pasada la hora del almuerzo, pese a la confusión que tenía mi mamá sobre un restaurante peruano (El Ventura, del cual les hablaré en otra entrada), decidí llevarla a Da Gaby y Tony.  Un comedor casero muy familiar que tiene cincuenta y ocho años en la misma esquina, en la Calle Andrés Galarraga en Chacao.  De tradición italiana y con un menú extenso que ofrece pastas y salsas artesanales, minestrones, pollo, carne, cerdo y pescado en diversas presentaciones, postres célebres como el tiramisú y muchísmas opciones más.  

Pregunté qué es lo mejor de la carta y el mesonero (un viejito que parece socio de Gabriel y Antonio por su antigüedad en el restaurante) me dijo que pidiera lo que me provocara, porque todo es  bueno y no me iba a arrepentir.  Así que pedí una milanesa de pollo empanizada con ensalada de acelgas y mi mamá pidió un plato de raviolis caseros de carne con salsa boloñesa.

No sé en qué momento prepararon la comida, pero en menos de cinco minutos ya nos habían servido.  La milanesa era gigantesca, estaba doradita por fuera y jugosa por dentro.  Los raviolis de mi mamá también estaban deliciosos y súper frescos.  


Raviolis de carne con salsa boloñesa



Milanesa de pollo con ensalada de acelgas

Los precios me parecieron accesibles y justos para la calidad y cantidad de comida que sirven.  El lugar estaba repleto y toca esperar de 20 a 30 minutos para que te asignen una mesa, como me dijo otra de las viejitas que atiende "nunca estamos solos", especialmente los sábados.  No abren Domingos ni Lunes y de Martes a Sábados sólo atienden desde las doce del mediodía hasta las tres y media de la tarde.

¿La cuenta? 425 Bs.  Definitivamente una excelente opción para compartir en familia un sábado o para quienes trabajan en los alrededores.

Dos exquisitos ejemplares de la influencia europea en la propuesta gastronómica de Chacao.

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