Curioseando en Mercados domingueros y de ñapa una vuelta por los Museos

By Brida - 07 julio

Mercado chino en El Bosque
Me levanté bien temprano, agarré mi cámara y empecé con mucho entusiasmo mi Domingo de Mercados.  Ya había escuchado sobre el Mercado Chino del Bosque, pero fue Javmar quien me habló del Mercado Peruano y Jerónimo quien me pasó el dato del Mercado Vintage.  Así que con el plan armado, decidimos iniciar el recorrido en el Mercado Chino.


Este mercado está ubicado al final de la Avenida principal de la Urb. El Bosque.  Si vas en carro te toca dejarlo en la calle, si vas en metro lo mejor es quedarte en Chacaíto y caminar.  A medida que nos aproximábamos, el griterío aumentaba y es que la cancha de baloncesto del Club Social Chino donde montan el mercado todos los Domingos de 7 a 11 de la mañana, ya se quedó corta para recibir a los caraqueños y chinos que se lanzan esta aventura todas las semanas.
Pato laqueado

Con la ilusión de encontrar litchi, recorrimos cada uno de los puestos del mercado sin éxito.  En su lugar, conseguimos adornos chinos, periódicos chinos, vegetales, hortalizas y legumbres, patos con todo y pico, pescados, diferentes partes de cochino destilando sangre en cavas blancas y una inmensa variedad de panes y dulces.

Artesanías chinas
Teníamos que probar algo, así que escogimos un par de buñuelos fritos recubiertos de ajonjolí que se veían sabrosos, como los vimos por todos lados, ¿por qué no?  Un solo mordisco fue suficiente para saborearlos, la masa era grisácea y el relleno era color púrpura, según Emil parecía murciélago... yo prefiero pensar que eran ciruelas.
Tim Sam

De allí nos fuimos al Lai King, justo al lado del Mercado.  El primer
 piso de este auténtico restaurante chino, estaba repleto de grupos familiares asiáticos.  Uno de los mesoneros nos hizo señas para que subiéramos al segundo nivel a conseguir una mesa.  Afortunadamente, nos atendió la única mesonera sin ojos rasgados que nos dio algunos tips en perfecto español.  La idea era "degustar hasta tocar el corazón" (origen cantonés del término "tim sam"), así que agarramos nuestra bandeja y seleccionamos varias cestas con empanaditas rellenas de camarones y vegetales, unos pancitos rellenos de cerdo en salsa roja, unas tortillitas con vegetales y un par de platillos más.  Nos recomendaron también la sopa de arroz, pero era muchísima comida sólo para dos personas.  El complemento perfecto fue la jarra de té calientito, digestivo y calmante que nos sirvieron sin costo adicional como parte de la tradición del tim sam.

Yum cha
Pagamos casi 350 Bs por un desayuno totalmente distinto y una experiencia nueva para los dos.

Mercado peruano
Luego de semejante banquete, nos dirigimos al Mercado Peruano ubicado en pleno Bulevar Amador Bendayán cerquita de la estación de metro Colegio de Ingenieros.  En mi plan original, llegaríamos tipo 12 a este otro mercado y aunque sea probaríamos el ceviche.  No me imaginé que comería tanto en el Mercado Chino y quedaría súper llena.

Así que recorrimos todos los puesticos, vimos que venden la ración de ceviche a 120 Bs, tienen cabrito, causas de todo tipo, papas rellenas, chupe, chicha morada, tienen CDs piratas de música peruana, productos "estimulantes", semillas, la tan buscada harina de quinoa, rocoto y otros comestibles de esta interesante cultura andina.  Una de las Señoras nos comentó que sólo tienen permiso de montar el mercado los domingos desde las 8 am hasta las 4 pm.

Papas rellenas
Aprovechamos de conocer la Iglesia Santa Rosa de Lima, Patrona del Perú y razón por la cual pensamos que este mercadillo está ubicado justo allí.  Casualmente, nos encontramos a Adolfo quien también estaba conociendo el lugar con su hermana y continuamos nuestra travesía hacia el Teresa Carreño donde tenía lugar la ExpoFeria Internacional del Chocolate.

El mejor cacao del mundo es venezolano
Ya en el Teresa Carreño, le echamos un ojo a los diferentes stands, nos conseguimos a Dany quien nos acompañó en la vueltica y para no seguir mezclando cosas, nos limitamos a probar lo estrictamente necesario.  Un par de bombones rellenos y ya.  A la hora de matar un antojo, siempre tengo la opción de ir a Kakao.

Caminamos por un pasaje que habilitaron recientemente entre el Teresa Carreño y la plaza de los Museos, nos comentó Dany que en las tardes abren algunos restaurantes y el ambiente es bien bohemio.  Me encantó el concepto, sólo que a esa hora nada más una heladería estaba abierta.

Visité el Museo de Ciencias y el de Bellas Artes por segunda 
Museo de Bellas Artes
Galería de Arte Nacional
vez, finalmente conocí la obra de Gego (artista venezolana de origen alemán, pionera del Constructivismo) y luego nos fuimos caminando hasta la Galería de Arte Nacional donde nos sorprendió el ingenio y la locura de Armando Reverón.  Una buena opción para quienes quieren salir de su casa un domingo sin tener que gastar mucho.

De allí partimos al Mercado Vintage en La Guayaba Verde.  El sitio estaba repleto, tenían ropa y artículos retro, objetos usados, piezas curiosas de colección y curiosidades de otra época.  Este restaurante está ubicado en la planta baja del Edificio Pascal (frente a la torre KLM) diagonal a la estación principal del Metro Miranda y con cierta regularidad se presta para este mercadillo de pulgas.

Mercado Vintage
Cansados pero contentos, luego del palo de agua que cayó esa tarde, terminamos el día comiendo sándwiches de pernil y tomando tinto de verano.

  • Share:

0 comentarios