El día que conocí a Blanca

By Brida - 27 enero

Era mi tercera visita a Catar (@restaurantCATAR), en La Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes. Sin embargo, no había tenido chance de reseñar este sitio en mi blog.  Así que me pareció buena idea conocer a Blanca en Catar.

Hace un par de años cuando los visité por vez primera, degusté la Polvorosa de Pollo y me encantó.  Ante el antojo que traía del Café del Establo (cachapa por polvorosa :S ), ya sabía lo que ordenaría esta vez.

Ese día no pedimos vino ni tragos, teníamos muchísima sed y decidimos pedir unos jugos naturales mezclados que estaban divinos.  Yo pedí mango con piña (29 Bs) y me pareció delicioso, me anclé con los jugos de Cacao y Menta.  De hecho Yanys, lo recordó.  Emil pidió uno de lechosa con parchita (25 Bs), Yanys pidió una limonada (22 Bs) y Blanca un té frío de Jamaica (25 Bs).  Claro que Emil y yo pedimos otra ronda de jugos, teníamos muuuucha sed.


Foto por Brida
Las pizzetas de Catar son deliciosas, crocantes e incomparables.  Así que de entrada ordenamos una pizzeta con queso de cabra y aceitunas negras (78 Bs).  

Los platos fuertes fueron una difícil decisión.  La carta es súper variada, no hay una recomendación específica porque depende de lo que te provoque comer.  

Hay platos al Grill (entre 98 y 155 Bs), Ceviches y Hamburguesas (entre 95 y 115 Bs), Catares de Catar (o especialidades del chef), Pizzetas y Pizzas (entre 85 y 110 Bs), Pastas (entre 88 y 110 Bs), Ensaladas (entre 92 y 110 Bs), Carpaccios creativos (entre 79 y 95 Bs), Sopas Sabrosas, entradas, platos para niños y los extras que ni te imaginas (lentejitas, jamón serrano, tostones, entre otros). 


Foto por Brida
Sin pensarlo, pedí el "Famoso Pastel de Polvorosa de pollo Caracas" (96 Bs) que vino acompañado de un mezclum de lechugas con daditos (bien contados) de aguacate, tomates marinados y un aderezo perfecto.  Para ser sincera, me gustó más la ensaladita que la polvorosa.  Y eso que la polvorosa estaba súper bien elaborada.

Foto por Brida
Emil pidió una Pasta Funghi delicada (110 Bs), tortellones artesanales rellenos de queso Emmental, cubiertos de almendras y champiñones.  Se veía deliciosa.

Foto por Brida
Blanca ordenó una Pizza Caprese súper crocante y tostadita (95 Bs) a base de Margarita, con mozzarella de búfala, ruedas de tomate fresco y aceite de albahaca.  

Yanys se fue por la Hamburguesa Bowl (98 Bs), que es una mezcla de solomo y lomito magro con una rica ensaladita de aguacate, tomates marinados, cebollitas al vino tinto y la mejor parte... servida sin pan... difícil de creer, ¿no?

Foto por Brida
Todos quedamos satisfechos con nuestras comidas y como siempre hay espacio para el postre, pedimos una Cazuela de manzanas y peras (65 Bs) para compartir.  Ya en Catar había probado la "Famosa Torta Criolla de queso" y la "Torta fluida de chocolate" (en castellano, Fondant jeje).  Los postres sin lugar a dudas, son exquisitos.  Sólo que la porción es bien reducida.  La Cazuela era una especie de tartaleta rellena de manzanas y peras recubiertas de crumble caliente de almendras y pasas, servida con una pequeña bola de helado de vainilla.
Foto por Brida

La cuenta fue de 854,84 Bs.  No estuvo mal, pero hay sitios con mejores precios en la misma cuadra (Tríptico, Ávila Burger).  El ambiente chic, bohemio y a baja luz.  La compañía estuvo maravillosa, la conversación variada y divertida.  El punto crítico: el servicio.  El mesonero nunca sonrió, nunca respondió las veces que le dije "gracias" y solamente por eso... no estaría dispuesta a volver.

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